El aparato circulatorio y el sistema linfático

Para sobrevivir, nuestro cuerpo debe desempeñar continuamente una serie de actividades: renovar las células que se van destruyendo, reponer las energías consumidas por el funcionamiento de los distintos órganos, mantener constantes los niveles de las sustancias que caracterizan el medio interno, incorporar nuevos materiales para desarrolllarse o crecer y eliminar todos los "desechos"que no pueden ser aprovechados y que , al acumularse, podrían dañar las funciones metabólicas normales.
Puesto que las funciones de aprovisionamiento de materiales y energía y la excreción las cumplen principalmente órganos y sistemas especializados ( digestivo, respiratorio, excretor, etc.) resulta necesario un aparato que recoja y distribuya a todo el cuerpo los materiales vitales, y que tranporte los desechos inutilizables desde todas las partes del cuerpo hasta los órganos excretores.
Esta función de recogida y distribución la cumplen el aparato circulatorio y el sistema linfático: dos complejas redes de canales de diferente calibre ( los vasos), por los que circulan los fluidos ricos en células (la sangre y la linfa, respectivamente). Mientras el aparato circulatorio es un cirecuito cerrado en el que la sangre es impulsada a circular continuamente por las contracciones de un órgano hueco ( el corazón), el sistema linfático es un circuito abierto que drena "pasivamente" el líquido intersticial de los tejidos: la linfa, empujada por los movimientos musculares del cuerpo, recorre los vasos linfáticos desde la periferia hacia los conductos principales, que desembocan en las grandes venas de la base del cuello.

Además, mientras que el aparato circulatorio está constituido por el corazón y por los vasos de calibre y funciones diversos ( arterias, venas y capilares ), el sistema linfatico presenta, a lo largo del recorrido de los vasos, los ganglios linfáticos o linfoglándulas, unos órganos muy pequeños ( a veces microscópicos, sobre todo en la periferia, llamados linfoglándulas interruptoras) o muy grandes, a menudo agrupados en centros linfáticos a los que afluye la linfa de extensas regiones del cuerpo.

Otros órganos estrechamente relacionados con el sistema linfáticos son los huesos, el timo y el bazo: de la médula ósea se originan los distintos tipos de células que pueblan la linfa y la sangre (glóbulos blancos, linfocitos, glóbulos rojos o eritrocitos o hematíes, micrófagos), y en el timo tiene lugar una primera diferenciación de los linfocitos, que adquieren particulares características morfológicas y funcionales ( linfocitos T). El bazo contribuye a regular el volumen de la masa sanguínea en circulación (aquí comienzan su proceso de desturcción los glóbulos rojos "envejecidos") y a desarrollar las defensas del organismo, promoviendo la proliferación y diferenciación de linfocitos B.

El aparato circulatorio y el sistema linfático no están relacionados exclusivamente por su función de recogida y distribución, sino también por la función de defensa: varios componentes celulares (macrófagos, linfocitos T y B, plaquetas, etc.) y numerosas sustancias dispersas en la sangre y en la linfa (anticuerpos, complementos, etc.) son indispensables para las reacciones de cicatrización de las heridas y protección contra las infecciones provocadas por protozoos, bacterias y virus.

aparato circulatorio para niños


 



El corazón

El corazón es un músculo hueco, situado en el interior del tórax entre ambos pulmones; está dividido por un tabique en dos partes totalmente independientes, izquierda y derecha. Ambas partes presentan dos cavidades superiores llamadas aurículas y otras dos inferiores, los ventrículos.

El torrente sanguíneo proporciona la completa circulación de la sangre cada 22 segundos, lo que supone un caudal aproximado de 800 litros a la hora (en una persona de 80 años, el caudal que ha circulado es de 560.640.000 litros ó 560.640 m3).

La circulación que parte del lado derecho asegura la oxigenación de la sangre; se llama Circulación Pulmonar o Circulación Menor.

La circulación que parte del lado izquierdo, asegura la circulación por todos los órganos y vísceras del cuerpo humano; se llama Circulación Mayor.

Para movilizar la sangre, y que realice estos recorridos, es preciso que el corazón tenga unos movimientos o latidos, estos son:

  • Contracción o sístole.
  • Dilatación o diástole.

El corazón actúa como una bomba aspirante-impelente, con un número de latidos por minuto de 60-80 en el adulto y un poco más rápido en el niño (80-100) y más aún en los bebés (100-120).

Los latidos cardíacos se transmiten a las paredes de las arterias produciéndose, por la presión, una distensión en su pared elástica; esta distensión se puede apreciar al palpar: es el pulso.

Vasos sanguíneos: arterias, venas y capilares

Arteria: Conduce la sangre desde el corazón hacia el cuerpo los vasos de menor calibre se llaman arteriolas de hay pasa la sangre a los vasos capilares son delgados y se contactan con la célula, luego hacia las venulas que la transportan a las venas donde se encargan de retornar la sangre al corazón donde nutrió órganos y tejidos.

Las paredes de las arterias tienen tres capas túnica externa túnica media túnica intima.

La túnica externa tiene tejidos fiebrosos y ,amdtiene los vasos abierto para no desgarrarse por los movimientos del cuerpo

Tuinica media esta forman}da por músculos y fibras elásticas

La túnica intima esta formada por un conjunto de células que revisten el vaso en su interior

Arteria

Vaso sanguíneo que lleva sangre al corazón a los distintas partes del cuerpo sus paredes permiten cambiar el diámetro en relación a las cantidades de sangre que fluye y mantiene la presión estable

Vena

Vaso sanguíneo que retorna la sangre al corazón, tiene baja presión

El lumen por lo general es mallo r y aplanado en la arteria

Capilares

Vasos sanguíneos de menor grosor en su estructura la célula endetiolales;: la túnica intima su diámetro pequeño es de 0,01mm permite el intercambio de nutrientes gases y desechos.

El agua sales minerales glucosas lípidos atraviesan los capilares mienta que las proteínas del plasma son incapaces de hacerlo.

sistema linfático
Aprende más sobre el aparato circulatorio y el sistema linfático